En un gesto que busca transformar la cercanía geográfica en una alianza estratégica, el intendente de Corrientes, Claudio Polich, cruzó el puente General Belgrano este viernes para reunirse con su par de Resistencia, Roy Nikisch. El encuentro, lejos de ser una mera visita de cortesía, marcó el inicio de una hoja de ruta conjunta entre las dos capitales más importantes del NEA.
La reunión, que contó con la participación activa de los equipos de gabinete de ambas municipalidades, puso sobre la mesa un objetivo ambicioso: la creación de una agenda metropolitana que trascienda las fronteras provinciales.
ESPEJOS DE UNA MISMA REALIDAD
Tras el cónclave, Polich fue contundente respecto al propósito de esta sinergia. “Lo que buscamos es compartir experiencias y analizar cómo podemos trabajar desde la legislación comparada. El norte es siempre tener una mejor gestión y complementarnos en todo lo que sea posible”, explicó el jefe comunal correntino.
La lógica del acuerdo es simple pero poderosa: al ser ciudades separadas por escasos kilómetros y con tejidos socioeconómicos y culturales prácticamente idénticos, los problemas de una suelen tener solución en la experiencia de la otra.
“Vamos a trabajar en un acuerdo marco para ensamblar equipos, comparar procesos y, sobre todo, asimilar lo que cada uno está haciendo bien para corregir aquello que se puede mejorar”, subrayó Polich.
SINTONÍA POLÍTICA Y OPERATIVA
Desde el lado chaqueño, la recepción fue igualmente entusiasta. Sergio Almirón, secretario de Coordinación Ejecutiva de Resistencia, destacó que la coincidencia en las políticas públicas facilita este proceso de integración.
“Somos ciudades geográfica, poblacional y estructuralmente muy parecidas”, señaló Almirón. Para el funcionario, la clave reside en lograr esa “agenda mancomunada” que permita a ambos municipios enfrentar desafíos comunes -como el transporte, la infraestructura y los servicios- con una mirada unificada.
