La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros alertó sobre una «emergencia» en el sector, con dificultades para pagar salarios y mantener unidades. En Corrientes, algunas líneas ya redujeron horarios.
La Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP) emitió un comunicado en el que advierte que el transporte de pasajeros del interior del país se encuentra en una situación de emergencia. Según la entidad, existe un «riesgo real» de que muchas empresas dejen de operar, debido a factores que exceden su gestión.
En el documento, firmado por el presidente Gerardo Ingaramo y el secretario Gustavo Larrea, se detalla que la crisis actual ha superado las instancias burocráticas y se ha convertido en un problema de «supervivencia operativa». La FATAP señaló que numerosas empresas ya no pueden afrontar el pago de salarios ni el mantenimiento básico de las unidades, lo que ha provocado la paralización del servicio en varias ciudades.
Entre los principales problemas que desfinancian al sistema, la cámara mencionó la fuerte caída en la demanda. El comunicado revela que en el último año se perdió aproximadamente el 30% de los usuarios. Asimismo, pidieron erradicar la competencia del transporte irregular, al que calificaron de «desleal».
Recordando que en el interior del país los colectivos garantizan más de 50 millones de viajes mensuales, la federación exigió a las autoridades una intervención urgente. «Necesitamos que se respeten los contratos y la ley para poder garantizar un servicio seguro, continuo y de calidad», concluyeron.
Esta situación tiene un reflejo directo en Corrientes. Desde el fin de semana pasado, algunas empresas prestatarias del servicio de transporte público decidieron unilateralmente suspender los viajes después de las 22 horas, con el objetivo de reducir costos. Esta medida afecta a miles de usuarios que dependen de este servicio para regresar a sus hogares en ese horario, obligándolos a buscar alternativas de movilidad.
