La localidad de Itatí, en la provincia de Corrientes, celebra este jueves 16 de julio el 126° aniversario de la Coronación Pontificia de su patrona, la Virgen de Itatí, con un programa que incluye misas, procesión náutica y encuentro con la Virgen de Caacupé.
Con el tradicional saludo de medianoche se iniciaron los actos centrales por el 126° aniversario de la Coronación Pontificia de la Virgen de Itatí. La jornada incluye misas desde temprano, la procesión náutica y el encuentro con la Virgen de Caacupé a las 10, y el cierre por la tarde con la procesión de antorchas.
Bajo el lema «Junto a María de Itatí, somos testigos de esperanza y alegría», la localidad de Itatí se convirtió en el epicentro espiritual de la región. Al masivo arribo de la 126ª Peregrinación de San Luis del Palmar se sumaron los ciclistas de Monte Caseros y los navegantes del río Paraná.
La 126ª Peregrinación de San Luis del Palmar, bajo el lema «La Fe que Camina Ayuda al Hermano», inició su marcha el lunes con una sensación térmica de 3 °C y arribó a la Basílica el martes. Esta manifestación movilizó a cientos de fieles a pie, a caballo y en carretas en un recorrido de 70 kilómetros. A la columna se acoplaron delegaciones de Mburucuyá, Santa Rosa y San Miguel. El gobernador Juan Pablo Valdés participó como jinete. Esta tradición busca el reconocimiento de la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Los ciclistas de Monte Caseros cumplieron su 37ª Peregrinación Ciclística, partiendo el domingo desde su ciudad y recorriendo etapas en Curuzú Cuatiá, Mercedes y San Roque, con ingreso a Itatí el miércoles 15.
El programa del 16 de julio incluye misas en la Basílica a las 6, 7, 8 y 17. A las 10 se realizará la Procesión Náutica y el encuentro con la imagen de la Virgen de Caacupé, patrona de Paraguay, seguido de la misa solemne presidida por monseñor José Adolfo Larregain. A las 19 se oficiará la misa de clausura y la procesión de antorchas.
La Coronación Pontificia de la Virgen de Itatí se conmemora cada 16 de julio desde el año 1900, cuando la imagen fue coronada por voluntad del Papa León XIII. La devoción se remonta a la llegada de la imagen a la zona por parte de los franciscanos, como Fray Luis de Bolaños, cerca de 1589.
