El Ministerio de Producción provincial lleva adelante una agenda de encuentros con productores y entidades rurales del Interior para implementar medidas de prevención ante el fenómeno El Niño, con foco en el manejo ganadero y el saneamiento hídrico.
El Ministerio de Producción de Corrientes, encabezado por Walter Chávez, desarrolla una serie de reuniones en el Interior provincial con entidades rurales y productores para coordinar acciones operativas frente a la inminente llegada del fenómeno meteorológico El Niño.
Durante una entrevista con LT7, el ministro indicó que la estrategia preventiva se centra en la ganadería, sector que describió como columna vertebral de la economía provincial. Según Chávez, el 80% de los más de 5.000 establecimientos corresponden a pequeños y medianos productores, por lo que la recomendación principal es evitar la inacción.
Ante la limitación de campos altos, el funcionario señaló que desde Producción se promueve la reducción del rodeo mediante la venta paulatina de hacienda de descarte. Además, explicó que el esquema de prevención requiere un esfuerzo compartido: el Estado interviene en la red hídrica pública, mientras que cada productor debe realizar el mantenimiento, desmalezamiento y profundización de los canales dentro de sus campos para garantizar un drenaje fluido.
Chávez advirtió que la geografía de Corrientes presenta un desafío particular por la combinación de precipitaciones copiosas con la crecida de los ríos Paraná y Uruguay, que actúan como un tapón hidráulico que frena el escurrimiento natural de los cursos internos. Este escenario impacta de manera diversa según el rubro: en el sector arrocero se ajustan los diseños hídricos al inicio de la campaña para prevenir anegamientos, mientras que el frutihortícola busca extender la cosecha hasta finales de octubre para comercializar la producción sin pérdidas severas.
El ministro mencionó que la estrategia incluye la articulación de agendas de gestión y emergencia con las provincias de Chaco, Misiones y Entre Ríos para consolidar una respuesta regional ante eventos climáticos severos.
En cuanto al uso de la información, Chávez afirmó: «La diferencia hoy radica en la comunicación. El acceso a la información y las redes sociales colocan al productor en otro lugar para anticipar decisiones, más allá de su experiencia empírica».
También se refirió a la necesidad de acción preventiva sin especulación: «Sabemos que el pequeño productor cuida su hacienda porque es su único capital, pero es peor encontrarse con el agua al cuello y no tomar medidas a tiempo, perdiendo lo poco que se tiene».
Finalmente, destacó la actitud de los productores ante fenómenos recurrentes: «Más allá de estos fenómenos climáticos recurrentes, los productores no bajan los brazos. No venden todo para tomarse un año sabático: al año siguiente vuelven a apostar con lo que les quedó, poniéndole el pecho a la situación».
