El Ministerio de Educación de Corrientes, a través de la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, presentó un plan de contingencia para adecuar edificios escolares en zonas vulnerables, con el fin de que puedan funcionar como centros de evacuación ante el fenómeno El Niño.
El Ministerio de Educación de la Provincia de Corrientes, mediante la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, avanza en un plan de intervención para adecuar estructuralmente edificios escolares en áreas de riesgo, con el objetivo de que puedan funcionar como centros de evacuación y refugio ante una eventual emergencia por el fenómeno meteorológico El Niño.
Según informaron las autoridades provinciales, la primera fase de reparaciones abarcó unas 200 escuelas en todo el territorio provincial al inicio del ciclo lectivo. El nuevo plan se enfoca en establecimientos ubicados en zonas con mayor riesgo de anegamiento, principalmente a lo largo de la costa del río Uruguay y en la región del humedal central de Corrientes.
En la Capital provincial, las prioridades incluyen la Escuela N° 275, la Escuela N° 368 y la Escuela Tobar García, establecimientos que tradicionalmente reciben a damnificados de áreas vulnerables, como el barrio La Olla.
El subsecretario de Infraestructura Escolar, Emilio Breard, detalló que muchas de estas escuelas son edificios antiguos con problemas estructurales. Entre las reformas necesarias mencionó la sustitución de techos de chapa con canalones de más de 40 años de antigüedad y el cambio de cubiertas de losa mediante la instalación de sobretechos.
El plan de contingencia contempla además la reparación de sistemas eléctricos y sanitarios afectados por la humedad, la instalación de duchas en los sanitarios y el reacondicionamiento de las cocinas para garantizar la alimentación de grandes contingentes de personas en caso de emergencia.
Breard señaló que la ejecución de estas obras se desarrolla en un contexto de baja en la coparticipación provincial y paralización de obras financiadas por el Gobierno nacional. En ese marco, la Provincia debió asumir la finalización de obras escolares que la Nación dejó inconclusas o rescindidas.
