Un texto reflexiona sobre la relación entre el comportamiento de Lionel Messi en la cancha y la dinámica política argentina, contrastando la respuesta al insulto con la agresión.
Un artículo de opinión publicado originalmente en el diario Clarín analiza la conducta de Lionel Messi a lo largo de su carrera y la compara con las prácticas políticas en Argentina. El texto, titulado ‘Lo que Messi le enseña a la insultocracia’, plantea una reflexión sobre el uso del insulto como método en la política y la sociedad.
El autor sostiene que en el ámbito político se ha instalado una dinámica donde el grito y la descalificación son vistos como muestras de convicción y autenticidad. Señala que esta práctica, a la que denomina ‘insultocracia’, degrada la conversación pública y la convierte en un espacio estéril.
Como contraste, el artículo describe la actitud de Messi frente a las agresiones en el campo de juego. Relata que el jugador, a lo largo de su carrera, ha respondido a las faltas y provocaciones con talento en lugar de violencia. Menciona como ejemplo el episodio del ‘andá pa’llá, bobo’ dirigido al jugador neerlandés Wout Weghorst durante el partido de cuartos de final del Mundial de Qatar 2022, y lo califica como una reacción humana y menor en comparación con las agresiones recibidas.
El texto argumenta que la violencia es imitativa y busca que el agredido se parezca al agresor. En cambio, responder con talento rompe ese círculo. Afirma que Messi nunca aceptó la invitación a la agresión y que su respuesta fue siempre a través del juego.
En el plano político, el autor critica la belicosidad permanente y la confusión entre sinceridad y brutalidad. Sostiene que el insulto circula porque el algoritmo lo premia y que la indignación se ha convertido en un combustible barato. Sin embargo, advierte que ese modelo no construye nada y agota la convivencia.
El artículo concluye planteando una pregunta sobre dónde se espeja la sociedad: en la conducta limpia y brillante o en la belicosidad improductiva. Y afirma que los niños que vieron jugar a Messi aprendieron que se puede ser el mejor sin pisotear a nadie.
El texto fue publicado en la sección de opinión de Clarín y lleva la firma de un periodista del medio. No se mencionan declaraciones de Messi ni de otras figuras políticas.
