La jugadora de hockey, campeona del mundo con Las Leonas el 29 de agosto, repasó en una entrevista su año de cambios personales y el vínculo familiar que la impulsa dentro y fuera de la cancha.
La jugadora de hockey Agustina Gorzelany (30), integrante de Las Leonas, brindó una entrevista a la revista ¡HOLA! Argentina en su casa, donde repasó los cambios personales y deportivos que atravesó en el último año. El 29 de agosto, el seleccionado argentino femenino de hockey se consagró campeón del mundo tras vencer por penales a Países Bajos.
Gorzelany, defensora y especialista en córner corto, acumula 116 goles en Las Leonas y en el último Mundial igualó a Luciana Aymar con 12 conquistas en Copas del Mundo.
Consultada sobre su vida personal, la jugadora declaró: “Hace unos meses me separé después de nueve años y estoy reencontrándome con un montón de amigas”. Y agregó: “Estoy volviendo a descubrirme después de muchísimo tiempo. Al estar en pareja, siento que no pude dedicarme tanto a mí. Hoy puedo priorizarme y hacer lo que me hace bien”.
Respecto del título mundial, Gorzelany sostuvo: “Fue muy loco porque me separé y me convertí en campeona del mundo. A veces, las cosas llegan cuando una menos las espera”. Y añadió: “Ganar un Mundial después de tantos años de esfuerzo, de caídas y de volver a levantarme, fue éxtasis puro”.
La jugadora se refirió también al significado del número 3 en su camiseta, en homenaje a su padre, veterano de Malvinas: “El número 3 en mi camiseta fue una casualidad de la vida. Me tocó cuando jugué mi primer Mundial Junior, en 2016, y nunca más lo dejé. En 2019, el excombatiente inglés y coleccionista Edward Goodall encontró el casco de mi papá y se lo devolvió. Cuando lo recuperó, descubrimos que también tenía el número 3”.
En cuanto a las exigencias de la alta competencia, afirmó: “Hoy por hoy mi vida es el deporte. Significa entregarse por completo, pero lo hago con mucha gratitud. El desafío está en encontrar el equilibrio”.
Sobre sus proyectos futuros, mencionó: “Como jugadora, me encantaría estar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Ya tengo la medalla de plata y la de bronce, así que me falta la de oro”. También se refirió a su emprendimiento familiar: “Estoy muy enfocada en BeeGo, la marca de palos de hockey que emprendemos con mi familia”.
